A veces la gente se va y no tiene nada que ver contigo. Pero pensarás que sí. Te cuestionarás a ti mismo y sentirás que te dejaron porque no eres lo suficientemente bueno. Pero te prometo que no tiene nada que ver contigo. Porque a veces la gente se va, pero a veces regresa.

A veces la gente se va porque piensan que no te merecen.

No te dejaron porque no eres lo suficientemente bueno, sino porque ellos mismos no se sienten lo suficientemente bien por ti. No se fueron porque no te quieren. Se fueron porque no se aman a sí mismos.

A veces la gente se va porque el tiempo es incorrecto y a veces el tiempo lo es todo.

El amor llega a la gente rápidamente y la mayoría de las veces es cuando menos se lo esperan. La mayor parte del tiempo es cuando no están listos para manejarlo, y no lo están todavía. Porque cada persona es una historia y cada persona está en una página diferente en su propio libro.

A veces la gente se va porque necesita encontrarse a sí misma.

No todos sueñan con el amor, y eso les hace no estar preparados para ello. Porque tenían sueños y planes diferentes y para ellos la vida no es amor todavía. Así que se van y aprenden a sentirse orgullosos antes de que puedan hacer que alguien más se sienta orgulloso de ellos.

A veces la gente se va porque se asusta.

A veces las personas no pueden soportar el peso de tu amor y cómo les hace sentir. Se cuestionan a sí mismos demasiado y alejan el amor demasiado porque a veces la manera en que los amas se siente como si fuera demasiado. Pero no es porque seas demasiado. Es porque en ese momento, sus miedos sólo les permiten manejar demasiado poco.

A veces la gente se va y es un error.

A veces la gente se equivoca. Porque la gente es complicada y el amor es difícil y a veces la gente sólo puede saber que algo es un error cometiendo el error, y al final será tu elección si les perdonas o no por ese error, y a veces lo harás.

Porque a veces la persona que amas encontró una manera de amarse a sí misma, y es el momento adecuado, porque ahora saben quiénes son, y les inspira a ser valientes, y les hace darse cuenta de sus errores, y luego los perdonas. Porque sabes que una persona que se va y regresa es una persona en la que puedes confiar para creer en tu amor lo suficiente como para luchar por él.