No sé si las chicas (incluyéndome a mí) son simplemente estúpidas, o si creer mentiras para ayudarlas a lidiar con el hecho simplista, la persona en la que están interesadas, es un completo y total imbécil.

Porque no es complicado. Es muy, muy sencillo. No le gustas lo suficiente como para querer estar contigo. Si le gustaras, no sería complicado.

Ahora, tal vez estés pensando, él dice todas las cosas correctas. Hablamos todo el tiempo. Es mi mejor amigo.

No sé ustedes, pero yo no escojo amigos que me hacen llorar hasta dormirme, y me hacen esperar un mensaje de texto que tal vez nunca llegue.

Es complicado, porque estás inventando excusas, para alguien a quien no le importa lo suficiente como para comprometerse contigo.

“Hay algo más en lo que pensar: llamar cuando dices que vas a hacerlo es el primer ladrillo en la casa que estás construyendo de amor y confianza. Si no puede dejar este estúpido ladrillo, nunca vas a tener un bebé en casa, y hace frío afuera”. – Greg Behrendt

No te dejes engañar por las palabras. Cae en la trampa de las acciones detrás de cada palabra. Porque vivimos en una sociedad donde los mensajes de texto son algo natural. Las conversaciones son sólo eso, formas de pasar el tiempo. Si él no está apareciendo en tu puerta, demostrándote que te ama y que quiere estar contigo, es porque está en camino. Si no te lleva a una cena de verdad, es porque está cocinando para ti. Si no te trae flores es porque sabe que te gusta más el chocolate. Si no te lleva a conocer a su familia, es porque lleva a su familia a conocerte a ti.

No me importa la dinámica de lo complicada que pueda ser su vida familiar, si te quiere en su vida, te quiere en cada parte de ella, incluso en las cosas malas.

Es fácil caer en la trampa de las palabras en una pantalla. Pero la gente real que importa son los que aparecen. Esas personas que vienen cuando tu mundo se está derrumbando frente a ti, y no tienes otra opción que mirar. Vienen a cualquier hora, sólo para tomarte de la mano para que no lo estés soportando solo.

Es fácil enamorarse de alguien que dice todas las cosas correctas, pero cualquiera puede hacerlo. Las personas que son raras, son las que hacen cosas por ti. Los que conducen una hora sólo para verte durante veinte minutos. Los que te compran algo en tu graduación, porque lo pueden ver en tus ojos, que estás molesto porque no puedes asistir a tu propia graduación. Los que se sientan contigo en silencio, cuando estás enfermo, para que no estés solo.

Las acciones siempre hablarán más fuerte que las palabras, y a la hora de empujar te van a ayudar, o te enviarán el texto recurrente, “algo surgió” o “Necesitas reprogramar”.

No eres una cita. Alguien no puede venir cuando le apetece y reprogramar, cuando les causa molestias. Así es la vida. La vida está llena de muchos inconvenientes. Pero nos enredamos con la mierda que nos lanzan, y hacemos que funcione.

Siempre encontrará una excusa para que no puedan estar juntos. Pero el tipo correcto, sólo necesita una razón para hacer que funcione y sucederá. Los chicos usan la línea, “es complicado”. Los hombres son honestos con sus intenciones.

En el momento en que dejes de comprar sus excusas, te prometo que se irá. Y sé que puede que no quieras eso. Sé que puedes estar pensando, pero lo amo. No puedo imaginar mi vida sin él. Cuando te des cuenta de tu propio valor, mirarás hacia atrás y casi sentirás lástima por la persona que solías ser.

Porque lo único complicado de esta situación en la que te encuentras es que has permitido que dure más de lo debido.

Y si es complicado es porque tú lo permites.