Siempre te elegiré. Incluso en esos dias en que estés tan cansado y desgastado, que apenas puedas levantar tu cabeza de la almohada, y te des vuelta en la cama dejando escapar de tus labios un gemido. Incluso en esas mañanas en que puedes llegar a maldecir al espejo del baño, en que te deslizas en tu ropa en la oscuridad, en que te bebes tu café de la mañana y lo sorbes lentamente con las luces apagadas. Aún en esos momentos te elegiré.  Me levantare de la cama y atravesaré la cocina. Envolveré entre mis brazos tu cuerpo cansado y apoyaré mi frente en tu pecho. Respiraré profunda y lentamente, rezando por ti, y desearé que mi amor te siga adonde sea que vayas.

Te elegiré, incluso cuando la sonrisa esté lejos de tu boca, incluso cuando estés enojado y amargado. Aún asi, yo sonreiré, besaré tu mejilla y te diré que te amo. Aún así, volveré a la cama, aunque sea solo por una hora, a soñar con tu mano tomando  la mía. Aún entonces, yo te elegiré.

Yo te elegiré. Incluso en los dias en que tú no te elegirías a ti mismo, en las noches en que tu pelo es un desastre y tu postura está desgarbada. Incluso cuando huelas como un barril de cerveza, o te quejes demasiado, o le grites al televisor, o me digas que solo quieres estar solo.  Incluso entonces, yo te elegiré. Te dejaré tener tu espacio y aceptaré darme el mío. Me preocuparé por ti, lejos o cerca, y te apoyaré de todos los modos que pueda. Utilizaré mis palabras, mi corazón, para reconstruirte cuando estés quebrado. Nunca te dejaré pelear solo.

Te elegiré, incluso cuando no creas que eres capaz de ser el hombre que sé que eres. Cuando dudes, aún estaré firme a tu lado, alentándote, luchando contigo, creyendo. Aún entonces, te amaré, incluso en tus días más oscuros. Aún entonces, te elegiré.

Yo te elegiré. Incluso cuando no estemos de acuerdo, incluso cuando nos alcemos la voz, incluso cuando discutamos y yo quiera huir de tí desesperadamente. Incluso en las noches en que yo me aparte de ti, y me mantenga del lado opuesto de la cama, me cruce de brazos y te niegue una disculpa, incluso entonces, yo sabré que no está bien. Aún entonces, te elegiré.

Te amaré, no importa que tan enojada esté.  Te cuidaré, incluso cuando mi corazón parezca estar muy lejos. Aunque mi testarudez me retrase, en algún momento rodaré hacia tu lado de la cama y me volveré a cobijar en tus brazos.

Te elegiré, incluso cuando me hagas enojar.  Mi amor por ti no se desvanecerá simplemente porque estemos enojados. Yo sé que pelearemos, que nos frustraremos, eso es humano. A pesar de esto, yo continuaré luchando por tí. Aun entonces, te elegiré.

Yo te elegiré. En los mejores días, en las peores noches. En los momentos en que casi nos olvidemos que bella es nuestra conexión. Incluso a pesar de que tenga otras opciones, incluso cuando las oportunidades golpeen mi puerta, incluso cuando sienta cierta inclinación a partir y a conocer a alguien más. Aún entonces, yo seguiré eligiéndote.

Mantendré nuestros lazos, nuestras promesas. Me recordaré a mí misma lo bueno, incluso si en algún momento nos perdemos entre lo malo. Te alcanzaré cuando te sientas lejos. Te hablaré y no me permitiré no expresarte mis emociones.

Yo te elegiré, incluso en la duda. Incluso en los momentos en que ambos dudemos, preguntándonos si lo que sentimos es amor. Aceptaré que somos defectuosos e imperfectos, y aun así te amaré. No importa lo que este mundo nos depare, tú serás mío para siempre. Siempre, te elegiré.

Te eligiré. Y continuaré eligiéndote cada dia.