Para mi futuro marido,

Quien quiera que seas y estés donde estés, tengo muchas ganas de conocerte y amarte. Solo sé que, estoy tan emocionada por conocerte desde que me di cuenta de lo que era el amor. Mientras crecía, aprendí que el amor es paciente, amable y sincero y sé y espero que seas todas esas cosas. Aprendí de Cenicienta que los milagros pueden suceder y que los sueños se hacen realidad, pero sé que nuestra relación será mejor que cualquier cuento de hadas. En los últimos años, las relaciones y los corazones rotos me han ayudado a aprender mucho sobre quién soy, qué quiero y sobre mi manera de amar. Aunque puede que sea complicada, es porque he estado esperando a alguien como tú, alguien que haga que valga la pena.

A veces, cuando me siento a pensar en la persona que serás, pienso en lo feliz que estaré algún día sabiendo que finalmente te he encontrado. Estoy mareada de alegría pensando en cómo miraré hacia atrás, hacía todas las veces que estuve cabreada con algún chico o frustrada conmigo misma y pensar en cómo todos esos momentos me llevaron a éste. Si bien todos esos momentos fueron desagradables, todos me condujeron hacia ti. Es una locura pensar que algún día todo tendrá sentido contigo.

Mientras he tenido algunas relaciones interesantes en mi vida, me gustaría pensar que todas me enseñaron algo importante sobre mí o sobre lo que necesitaba en mi vida. He aprendido que mi paciencia es de hierro, incluso cuando no debería. Aprendí a querer un poco más fuerte y estoy de acuerdo con eso. He aprendido que no hago nada a medias y estoy empezando a esperar eso de los demás. Y aprendí que ser comprensiva y motivada es muy útil. Puede que no sea la mujer que quiero ser para ti en este momento, pero prometo que lo estaré antes de encontrarte.

En mi vida, aprendí la importancia de ofrecer. Ya se trate de tiempo, regalos, afecto, atención o hacer sacrificios, dar es algo que es imprescindible en una relación. Puedo prometerte que todos los días y por el resto de mi vida, te daré el 110 por ciento. Todo lo que puedo pedir es que me correspondas. Trátame con amor y respeto y nunca te arrepentirás.

Por último, rezo para que convirtamos nuestras vidas en una aventura conjunta. Espero que cada día esté lleno de alegría y risas. Espero que tu familia se convierta en mi familia y que tu madre se convierta en mi mejor amiga. Rezo para que tengamos bebés bellos y perfectos y que sean felices y saludables. Mi sueño es que les demostremos a nuestros niños que el amor no es solo un cuento de hadas mágico, sino algo que existe en la vida real. Espero que vivamos juntos, apasionados, a veces un poco locos, divertidos y maravillosos. Yo y tú, tú y yo.

Entonces, donde sea que estés en el mundo, estoy ansiosa para conocerte. No puedo esperar para tener esos preciosos momentos contigo. No puedo esperar más para pasar el resto de mi vida contigo. A veces creo que ya he pasado por todo lo que tenía que pasar y tengo muchas ganas de analizarlo todo contigo. Así que, aquí está esa vida loca y hermosa que tendremos juntos. Ya te amo, quienquiera que seas.

Te veo pronto.