El mayor problema en una relación tóxica es que no necesariamente te das cuenta de que estás involucrada en una. Te acostumbras al maltrato porque este se convierte gradualmente en parte de tu vida. Pueden haber momentos felices (cuando tu “abusador” está de buen humor) que te hacen olvidar los malos que han pasado y los que están por venir.

Las relaciones tóxicas son adictivas. No puedes derribar ese puente porque te da cierto sentido de seguridad. Cuentas con alguien que supuestamente te cuida (o que al menos debería hacerlo); y ya que no conoces nada mejor te quedas anclada a él.

Las relaciones tóxicas son un reto. En este tipo de relaciones sientes que es tu responsabilidad construir tu propia felicidad; crees que las cosas no caen del cielo y que tu obligación es hacer que la relación funcione.

Ciertamente no hay nada de malo en tratar que las cosas funcionen, pero ten en cuenta que debes luchar por alguien que valga la pena, y los abusadores ¡no lo valen!

Las relaciones tóxicas se basan en el miedo. La mayoría de las mujeres continúan pensando que estar involucrada en una relación disfuncional es mejor que estar sola; por tanto no tienen el coraje de liberarse de sus abusadores.

Sin embargo algunas de ellas si encuentran la fuerza para romper las cadenas de su relación de abuso, sólo para tropezar con otro obstáculo: conocen alguien nuevo y todo lo que se supone que debería ser normal en una relación, está fuera de su zona de confort ya que están acostumbradas a ser maltratadas.

A continuación algunas cosas que pueden pasar cuando encuentras a un buen tipo después de aquel que te hizo sentir tan miserable:

1. Tendrás el espacio y el apoyo para aprender a quererte

Lo primero que debes hacer es aprender a quererte. Debes confiar en ti misma porque nadie puede decidir lo que es bueno para ti; en realidad eres la única persona que conoce y controla esa parte de tu vida.

Al tener una buena pareja se darán las condiciones idóneas para convertirte en esa mujer con gran autoestima que sabes necesitas ser.

Una vez que hayas logrado esto, estarás lista para seguir a la segunda etapa.

2. Sentirás una serie de sentimientos “extraños” y desconocidos

Ya sufriste demasiado y ahora que has encontrado a un buen hombre, toma el toro por las astas y no lo dejes ir. En lugar de estar asustada por esos nuevos sentimientos, aférrate a esa relación positiva y saludable.
Se supone que todas las relaciones deberían ser así aunque sea algo que aún no estás preparada para entender. No tengas miedo de ser tu misma ya que este hombre entenderá que pasaste por un infierno y ahora estás recomenzando.

3. Esperarás que la historia se repita otra vez

Has perdido la fe en la gente después de haber sido tratada como un despojo, por tanto tienes miedo de ser tratada así de nuevo.

Al comenzar una nueva relación no puedes deshacerte de esa sensación de que tu nueva pareja será como la anterior, de hecho para ti es casi imposible imaginar que allá afuera exista alguien que no te tratará tan mal.

Te conformaste con un individuo que no te merecía y ahora estás experimentando exactamente lo contrario (el amor que te mereces) y no logras explicarte que era lo que antes te mantenía en esa relación tóxica.

4. Analizarás todo en exceso

Él te trata de la forma que mereces ser tratada pero aun así algo te incomoda. No puedes aceptar el hecho de que esa conducta es porque te quiere y comienzas a analizarlo todo una y otra vez buscando motivos ocultos, aunque no exista ninguno.

Lo más probable es que mantengas la distancia y veas las cosas desde una perspectiva diferente, sólo para asegurarte que en verdad él no quiere hacerte ningún daño.

Con suerte, a la postre te darás cuenta que no existe ningún motivo oculto y que su amor por ti es puro y duradero.

5. Pensarás que es demasiado bueno para ser verdad

No puedes evitar la sensación de que en cualquier momento todo irá mal en tu relación; esperas perderla. Quizás él se quite ese disfraz de cordero y muestre su verdadera cara.

Pero él sigue siendo el mismo, totalmente comprensivo, paciente y listo para quererte, no existe ninguna razón en lo absoluto para no confiar en él, pero tus heridas aún están abiertas. Tomará algún tiempo y tu nueva pareja lo sabe.

6. Estás esperando la “tormenta perfecta”

En las relaciones tóxicas las peleas aparecen de la nada. Por eso ahora no puedes relajarte ya que sientes constantemente que una pelea está a punto de empezar.

Las peleas y el abuso fueron parte de tu vida cotidiana y estás tan acostumbrada a ello que esperas que suceda; te cuesta comprender que él no es así; de hecho se trata de alguien diferente, algo que te confunde porque estabas acostumbrada a un escenario totalmente diferente.

7. Te disculparás por todo

Debido a los constantes conflictos en tu relación anterior, te acostumbraste a disculparte con la gente todo el tiempo.

Solías pedir disculpas a tu pareja sólo para calmarlo y evitar una discusión. Probablemente te disculpabas por las cosas que habías hecho mal y las que no también.

8. Aprenderás a confiar en él.

Con el tiempo te acostumbrarás a que te traten bien (tal como lo mereces) y comenzarás a confiar en tu pareja por completo. Te darás cuenta que no quiere herirte y que nunca lo hará.

Poco a poco comenzarás a mostrarle tu lado vulnerable porque finalmente estarás segura que nunca te dañará.

Descubrirás lo que es el amor verdadero. La relación tóxica del pasado te hará más fuerte pero luego volverás a confiar en la gente.

Al final verás lo que significa amar a alguien que también te ama; que te merece y te respeta.

¡No te rindas!