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Ya No Voy A Esforzarme Más

No voy a quedarme sentado y tratar de inventar iniciadores de conversación, excusas para enviar el primer mensaje de texto. No voy a trabajar mucho para continuar una conversación que estás dejando morir con tus respuestas “k” y “lol”. No voy a forzarte a que me hables cuando claramente no podría importarte menos tenerme en tu vida.

Si pasamos semanas sin hablar, está bien. Si nunca volvemos a hablarnos, también está bien. Ya no voy a asumir toda la responsabilidad de nuestra amistad. No voy a arrojarme sobre ti. No voy a perseguirte cuando no hayas respondido a nada.

No voy a pasar horas peinándome y maquillándome antes de salir de casa, por si acaso me topo contigo accidentalmente. No voy a tomar veinte selecciones seguidas con la esperanza de que veas lo que pongo en línea y me llames bonita. No voy a hacer todo lo posible por impresionarte. No voy a permitir que mi mundo gire en torno a si te gusto o no.

He estado poniendo el 99% del esfuerzo todo este tiempo y no me ha llevado a ninguna parte. Todavía no somos pareja. Todavía no me estás invitando a salir. Todo lo que he hecho hasta ahora ha sido inútil. No he hecho que me desees. Sólo me he estresado. He pasado semanas pensando y extendiéndome para hacerte mía y he fallado miserablemente.

De ahora en adelante, voy a dejar de preocuparme tanto. No voy a mantener mi horario libre los fines de semana sólo para estar disponible si por casualidad me pides que pase el rato. No voy a dejar a mis amigos cuando me invites en el último segundo. No voy a darte todo lo que quieras los días que decidas prestarme atención.

Tengo que empezar a colocarme primero para variar. Tengo que reorganizar mis prioridades de modo que yo esté en lo más alto de la lista y tú en lo más bajo.

Si tú también te esforzaras, las cosas serían diferentes. Estaría feliz de seguir enviando dulces textos y me gustarían las fotos y la planificación de las sesiones. Pero esa no es la relación que tenemos. Nuestra relación es unilateral. Nuestra relación es injusta.

Avanzando, no voy a pasar todo mi tiempo pensando en ti cuando nunca te molestes en pensar en mí. No voy a ser la persona que ponga todo el esfuerzo. No voy a conformarme con alguien que me quita sin dar nada a cambio.

Yo también merezco atención. Merezco cumplidos e invitaciones y mensajes de buenos días. No deberías ser el único que se beneficia mientras yo lloro por ti en la esquina.

Ya no me esfuerzo en nuestra relación. Ni siquiera tendríamos una relación sin mí.