Un día te despertarás y él no será el protagonista de tus pensamientos.

No será lo primero en lo que pienses al levantarte ni lo último al irte a dormir. No aparecerá en tu mente en medio de tu ajetreada jornada laboral, impidiéndote funcionar con normalidad.

No será más que un recuerdo lejano. Se desvanecerá lentamente y no serás consciente de ello, simplemente te despertarás ese día y respirarás tranquilo.

Un día te despertarás y él perderá la importancia que ahora tiene para ti.

Te darás cuenta de que nunca lo necesitaste en primer lugar. Que él sólo estaba convirtiendo tu vida en un infierno. Que a pesar del dolor inicial que sentiste, sientes paz ahora que ya no está a tu lado.

Nunca fue el amor de tu vida, fue el error de tu vida y era tan fácil confundir uno con el otro.

Un día te despertarás y ya no te sentirás confundido.

UN DÍA TE DESPERTARÁS Y YA NO TE DOLERÁ

Tu cabeza se liberará de todas las preguntas. No te culparás a ti mismo ni contarás todos los “y si” en tu cabeza. No intentarás encontrar la respuesta a lo que salió mal.

No te preguntarás si fuiste suficiente porque sabrás que lo fuiste. Eras más que suficiente pero él no era suficiente para ti – simplemente no lo viste entonces.

Un día te despertarás y te darás cuenta de que él estaba equivocado para ti todo el tiempo.

Se caerá del pedestal en el que lo mantuviste. No es tu rey porque nunca te trató como una reina. Siempre hizo lo mínimo para mantenerte a su lado.

Siempre tomaba de ti pero nunca supo dar. Siempre contaba contigo para estar ahí pero nunca podías apoyarte en él. Él estaba ahí pero tú seguías sintiéndote sola.

Un día te despertarás y no te perseguirán los recuerdos.

Cuando todo se reduce a esto, no piensas en todo lo malo y en su mal comportamiento y en los recuerdos dolorosos. Te concentras en lo bueno.

Destacas tanto lo bueno que se convierte en algo mejor y empiezas a echarlo de menos. Piensas en cada palabra bonita que dijo y en cada gran gesto que hizo. Y te duele.

Pero en ese día brillante y soleado en el que por fin lo has superado, no pensarás más en lo bueno ni en lo malo.

UN DÍA TE DESPERTARÁS Y YA NO TE DOLERÁ

No pensarás en lo que una vez fue porque entonces estarás demasiado ocupado con tu vida. Esa será tu victoria personal.

Un día te despertarás y ya no lo echarás de menos.

No lo echarás de menos porque te darás cuenta de que no hay nada que echar de menos. Tuviste tu tiempo con él. Fue bueno e increíble y también fue malo y feo pero ese tiempo ya pasó.

Ahora tienes una nueva vida en la que concentrarte. Tienes tus propias metas que alcanzar e intereses que cumplir. Tienes la misión de completarte y no hay quien te pare.

Un día te despertarás y ya no te dolerá.

No será más que un pálido recuerdo de un amor que existió hace tiempo. Él será el que te mostró cómo debería ser el amor nunca. Será una lección que tuviste que aprender.

Será alguien a quien solías conocer. Alguien a quien solías amar. Alguien que ya no te importa y eso será su pérdida. Ha perdido a una mujer increíble y eso será algo con lo que tendrá que vivir él, no tú.

UN DÍA TE DESPERTARÁS Y YA NO TE DOLERÁ