No puedo imaginar que alguien pueda llegar a sonreír al ver aparecer mi nombre en la pantalla de su teléfono.

No puedo imaginar a alguien sintiendo mariposas dando vueltas en su estómago y a su corazón latir en la garganta cuando yo entro en una habitación.

No puedo imaginar a alguien trabándose al hablar y jugueteando con sus mangas por el sólo hecho de estarme hablando.

No puedo imaginar que a alguien se le acelere el pulso al ver mis selfies en las redes sociales.

No puedo imaginar a alguien quedándose dormido con mi nombre entre sus labios y despertando con mi rostro en su mente.

No puedo imaginar a alguien diciéndole a sus amigos que linda soy, lo divertida que soy y como espera que yo me sienta con él de la misma manera.

No puedo imaginar a alguien extrañándome cuando no estoy cerca. Deseando que yo estuviese allí para besarme, abrazarme y estrujarme. A alguien contando los segundos para volver a ver mi sonrisa. 

No puedo imaginar a alguien mirándome como si yo fuese el mundo entero. Mirándome como si yo fuese lo mejor que le hubiese pasado. Mirándome como si yo fuese realmente alguien que vale la pena, cuando yo me siento como si fuese nada.

No puedo imaginar a alguien amándome luego de conocer a mi yo real. No puedo imaginar a alguien viendo mi valor interno cuando yo misma no alcanzo a verlo. No puedo imaginar a alguien sintiéndose atraído por esas partes de mí que yo siempre he querido poder cambiar.

No puedo imaginar a alguien siendo feliz conmigo cuando yo soy un desastre por dentro y por fuera. Cuando tengo tantas fallas que aún debo trabajar para poder arreglar. Cuando no tengo idea de que estoy hacienda con mi vida, sobre todo en lo que tiene que ver con el amor.

No puedo imaginar a alguien decidiendo quedarse conmigo para siempre cuando en este mundo hay tantas otras mujeres hermosas, inteligentes y fuertes. Cuando hay personas mejores por ahí. Personas que les darían todo lo necesario.

No puedo imaginar a alguien amándome tan profundamente como yo lo amaría. A alguien poniendo tanto esfuerzo como yo pondría en la relación. A alguien tratándome de la forma que yo merezco, cuando tantas otras personas me han tratado como basura en el pasado.

No puedo imaginar a alguien quedándose conmigo, incluso en mis peores días. Días en que mis emociones corren rápido y yo me crispo con cualquier insignificancia Días en que estoy de mal humor y hostil, y ni siquiera me molesto en peinarme.  Días en los que sería más fácil dejarme que lidiar con mi malhumor por más tiempo.

No me puedo imaginar estar en una relación en la que nunca deba preocuparme de si la otra persona me va a engañar, mentir o dejarme atrás. Donde esté completamente cómoda y mis problemas de confianza ya no sean un problema. Donde pueda estar segura de que vamos a permanecer juntos para siempre, sin que haya en mi mente ningún espacio para dudas.

No puedo imaginar que alguna de estas cosas le suceda a alguien como yo, pero nunca voy a dejar de buscarlas.