Necesitas a alguien que te equilibre. A alguien que sea capaz de calmarte cuando estás enojada. A alguien capaz de secarte las lágrimas cuando estás triste. A alguien que te mantenga estable cuando todo lo que quieres hacer es colapsar.

Necesitas a alguien que te ayude a tomar las decisiones difíciles. A alguien capaz de sentarse a escucharte hablar acerca de los pros y las contras de aceptar esta oferta de trabajo o aquella. A alguien que pueda ayudarte a dilucidar cuál sería el camino correcto para ti, ese camino que te haría más feliz.

Necesitas a alguien que te aliente cuando tengas ganas de rendirte en la vida. A alguien que te levantaría si te caes sobre tu trasero. Alguien que estará allí para recordarte que eres lo suficientemente buena, que eres capaz de cumplir sus sueños.

Necesitas a alguien que te incluya en los momentos grandes y pequeños. A alguien que dirá nuestra en lugar de mía cada vez que hablan de la casa, el auto o de los perros. A alguien que incluirá tu nombre en cada tarjeta de cumpleaños y presente que envíe. A alguien que te trate como a su propia familia, incluso si aún no están casados.

Necesitas a alguien que te respalde. A alguien que salga a defenderte cuando alguien es grosero contigo, porque tú no mereces ser tratada de esa manera. A alguien que se ponga de tu lado en las discusiones porque ustedes dos son un equipo. A alguien que moriría para protegerte porque no quiere vivir sin ti.

Necesitas a alguien que se ponga feliz con todos sus éxitos. A alguien que te felicite por los logros en lugar de estar celoso porque has alcanzado tus metas primero. A alguien que no convierta cada pequeña cosa en una competencia. A alguien que no actúe como si cualquier cosa que hagas bien, sea como un indicativo de que él lo está haciendo mal.

Necesitas a alguien que te ayude con los platos, el césped y la basura. A alguien que pregunte si necesitas ayuda con los comestibles cuando entras por la puerta y que te ofrezca traer un vaso de agua de vuelta al sofá durante su viaje a la heladera. A alguien que no mantenga el conteo de las tareas exactas que cada uno hace, porque ambos saben que están haciendo su parte. Ambos saben que los dos lo están haciendo lo mejor que pueden.

Necesitas a alguien que se comprometa contigo cuando enfrenten un desacuerdo. A alguien que no trate de ningunearte durante las peleas para ver cuál de los dos puede decir lo más repugnante. A alguien que no pretenda ganar argumentos, porque están ocupados tratando de encontrar una manera de arreglar el problema de forma satisfactoria para ambos.

Necesitas a alguien que te vea como a una igual. A alguien que no se vea a sí mismo como fuera de tu liga. A alguien que no se considere superior a tí. A alguien que respete tu cuerpo, tu mente y tus opiniones, y siempre lo demuestre.

Necesitas a alguien que ponga trabajo real en la relación. A alguien que nunca te haga sentir que tu amor, o tu esfuerzo, es unilateral. A alguien que te ame por completo y nunca vacile en mostrarlo.