Muchas personas piensan que los individuos con ansiedad o depresión pueden despertar un día y decidir’mejorar’. Que podemos despertarnos un día y decidir `sonreír, tomar café, y lidiar con ello’.

Siento reventar tu burbuja, pero la ansiedad no es algo que podamos simplemente “apagar”. La ansiedad no es algo que podamos elegir tener un lunes, y elegir no tenerla un domingo. La ansiedad no es una decisión. No es una cosa voluntaria que queremos tener en nuestras vidas, día tras día.

No es una elección.
Algunos días, estamos libres de ello. Creemos que estamos limpios, y tal vez, sólo tal vez, se haya ido para siempre. Pero, se arrastra cuando no estamos mirando. Aparece en los rincones más oscuros de nuestras mentes. Salta delante de nosotros justo cuando nos estamos poniendo cómodos. Nos sacude hasta el centro una y otra vez, sin previo aviso.

No podemos simplemente `elegir ser felices’. No podemos simplemente “relajarnos” o “fumar un porro y relajarnos”. La ansiedad no tiene un botón de pausa en nuestras mentes. La depresión no tiene un botón de apagado en nuestro cerebro. Y definitivamente no tienen ningún botón de expulsión.

Al decirnos que nos relajemos o nos relajemos, está minimizando nuestra enfermedad. Está minimizando el significado que tiene en nuestra vida diaria. Y usted está diciendo que la ansiedad no es algo que se deba tomar en serio. Que no es una’enfermedad’ real, y que no es algo de lo que preocuparse realmente.

¿Le dirías a alguien con una pierna rota que deje de reaccionar de forma exagerada y que “siga caminando”? ¿Le dirías a alguien con cáncer que `solo sonría’ y que lo deje ir’? ¿Le diría a alguien con EM o con dolor crónico que se relaje y deje de ser tan dramático? No creo que sea así.

Así que por favor, deja de decirnos que sonriamos cuando no sabemos cómo. Deja de decirnos que encendamos la música alegre y elijamos ser felices. Deja de decirnos que no tenemos nada de qué preocuparnos, cuando eso es todo lo que sabemos hacer. Deja de juzgar cómo nos sentimos cuando tienes idea de por lo que estamos pasando.

Nunca sabrás cómo nos sentimos a menos que pases un día en nuestros zapatos y un día en nuestras mentes. Nunca sabrás por lo que pasamos dentro de nuestros cerebros cada segundo del día. Nunca sabrás lo que se siente al estar plagado de una nube oscura que te sigue todo el tiempo.

Y nunca sabrás lo que se siente al temer por tu vida, al estar constantemente en pánico, y al estar constantemente lleno de “¿qué pasaría si….?
Así que antes de que intentes hacernos sentir mejor diciéndonos que nos “relajemos”, recuerda que la ansiedad es una enfermedad mental. La depresión es una enfermedad mental. Es una enfermedad. No es una perspectiva de la vida. No es una’etapa’ de la que vamos a salir. Y no un grito de atención.

Créeme, si quisiéramos, nos relajaríamos. Nos relajaremos. Impediríamos que nuestros pensamientos entraran en territorio peligroso. Créeme. Tomaríamos un calmante si pudiéramos. Si tuviéramos la capacidad de hacerlo, lo haríamos tan rápido como pudiéramos.