Siempre he sido la que ha luchado por nosotros. Siempre he sido la que compraba la paz en nuestro hogar, pagándola con mis lágrimas. La que siempre decía que no valía la pena pelear por cosas pequeñas.

Pero cuando muchas cosas pequeñas suceden a menudo, se convierten en un problema realmente grande que no puedes resolver así como así. Cuando aguantas algo durante tanto tiempo, en un momento decides dejarlo todo. Y no ocurre porque te canses de luchar, sino porque la otra parte no lucha en absoluto.

Y eso es exactamente lo que me está matando lentamente. Me está matando ver que soy la única que lucha, la única que intenta y mejora las cosas. Aunque tenga una relación contigo, me siento la mujer más sola del mundo.

Siento que soy la única que realmente está haciendo algo para salvar lo que tenemos y que a ti te importa un bledo lo que pueda pasar. Eres tan indiferente y eso duele más que nada.

EN EL MOMENTO EN QUE ME VAYA Y DEJE DE LUCHAR, CONSIDERA QUE ME HE IDO PARA SIEMPRE

Duele tanto contarle a alguien tus sueños y esperanzas mientras esa persona ni siquiera te escucha. Duele dar tu amor a un hombre que no te corresponde de la misma manera. Duele dormir junto a él, pidiéndole a Dios que te abrace, pero lo único que hace es hacer más espacio entre los dos.

Duele estar en una relación pero no pasar por lo que otras mujeres enamoradas están pasando. Ya sabes, duele.

Y sólo quiero que sepas que no podré seguir haciendo esto por mucho tiempo más. Porque esto ya no es amor, es sólo un mal compromiso. Ese en el que tú consigues todo lo que quieres y en el que yo sólo recibo las migajas de tu mesa.

Y eso no es justo. Eso no es amor. Eso es abuso. Y no puedo soportarlo más. Por mucho que te quiera y por mucho que me importes, no seré yo quien luche por nosotros.

Te juro que me rendiré contigo igual que tú te rendiste con nosotros hace mucho tiempo. Me iré y la única razón por la que miraré atrás será para ver lo lejos que he llegado.

EN EL MOMENTO EN QUE ME VAYA Y DEJE DE LUCHAR, CONSIDERA QUE ME HE IDO PARA SIEMPRE

Y eso ocurrirá antes de lo que crees. Te dejaré cuando menos lo esperes. Y nunca miraré atrás. Te sorprenderá, lo sé. Todavía no crees que sea lo suficientemente fuerte como para dejarte y que seas el único hombre para mí.

Escucha, aunque fueras el único que quedara en pie en esta tierra, no estaría contigo. Lo que me das no es lo que necesito. Si crees que se necesita tan poco para el amor, entonces confórmate con alguien que te dé por sentado, que te descuide y te ilumine con gas.

Porque eso es lo que has estado haciendo conmigo durante todos estos años. Y es hora de dejar ir todo lo que me ha estado rompiendo. Es finalmente el momento de aceptar que quedarme contigo me haría más daño que irme. Es hora de decir, “Adiós”, de una vez por todas. Así que, cuando veas que dejo de luchar, considera que me he ido.

Y una vez que me vaya, no habrá manera de que me traigas de vuelta. Una vez que te deje, no podrás decirme tus dulces mentiras de que me amas y que quieres que funcionemos.

EN EL MOMENTO EN QUE ME VAYA Y DEJE DE LUCHAR, CONSIDERA QUE ME HE IDO PARA SIEMPRE

No tendrás oportunidad de cegarme con tus besos y abrazos. Cuando me vaya, quemaré todos los puentes que nos separan.

Lo haré con tanta satisfacción porque he sufrido durante mucho tiempo, anhelando el amor que nunca me diste. Y esta vez, quiero que sientas lo que yo he sentido durante tanto tiempo.

Esta vez, quiero que pruebes tu propia medicina. Tal vez, pero tal vez, sólo entonces verás lo que me has hecho.

Y si eres la mitad de hombre que te presentas, me dejarás en paz y no volverás a meterte en mi vida.

Vamos, hasta tú sabes que me merezco un hombre mejor que tú.

EN EL MOMENTO EN QUE ME VAYA Y DEJE DE LUCHAR, CONSIDERA QUE ME HE IDO PARA SIEMPRE