Todos sabemos cómo los narcisistas usan el lenguaje de manera diferente. Cuando un narcisista dice estas 10 frases, lo que quiere decir es algo totalmente diferente. Cualquiera que haya tenido alguna vez una relación con un narcisista sabe lo mal que se puede sentir.

Cuando un narcisista usa frases que la mayoría de la gente usamos en conversaciones cotidianas, estas tienen un significado muy diferente. Todo es diferente en una relación abusiva con un narcisista. Todo gira en torno al narcisista. El mundo gira alrededor suyo. Siente placer cuando manipula a su pareja. Despreciará a cualquiera solo para sentirse increíble, solo para sentirse importante.

Los narcisistas sufren de baja autoestima e inseguridad. Pero cuando están en una relación, abusan de su pareja para sentirse mejor.

Si estás enfrentándote a un narcisista y quieres descifrar lo que realmente quiere decir con una simple frase, necesitarás escuchar sus acciones más que sus palabras. Cuando las palabras de un narcisista se traducen a su significado real, los resultados son realmente inquietantes.

Cuando un narcisista dice estas 10 frases, esto es lo que realmente quiere decir:

(Escrito desde la perspectiva del narcisista.)

No siempre se trata de ti.

Cuando digo: “No siempre se trata de ti”, quiero decir que siempre se trata de mí, que necesito atención. Que no puedo soportar que tú seas el centro de nuestra conversación. Si alguna vez mencionas necesidades tuyas que yo no satisfago, te haré sentir culpable y avergonzada de tener estas necesidades en primer lugar. No puedes enfocar nuestra conversación en alguien que no tenga importancia, tiene que centrarse en mí. ¡Soy el único en ser importante!

Tienes problemas de confianza.

Nunca lo admitiré, pero soy una persona poco digna de confianza y te lo he demostrado muchas veces traicionándote. Deberías confiar en ti mismo y salir corriendo, pero eso no sucederá. Porque si te fueras, ¿cómo podría divertirme? Me encanta hacerte dudar de ti misma y cuestionarte tu propia cordura. No sabes lo que está bien o lo que es real, a menos que yo te lo diga.

Eres tan celosa e insegura.

Me encanta cómo compites por mi atención cuando coqueteo con otras. Me hace sentir muy deseable y poderoso. Te hago sentir menospreciada, y sé que nunca escaparás de mi influencia. Sabes que cada una de tus sospechas es fundada, pero sabes que tengo derecho a todo. No puedes hacer nada y nunca me dejarás porque estás enganchada a nuestra relación tóxica.

Solo somos amigos.

Cada vez que me aburro de ti, llamo a esta persona, y en caso de que te vayas, ella te podría reemplazar. Incluso tal vez ya esté jugando un papel de “extra” importante. Si alguna vez te quejas de mi comportamiento sospechoso con esta persona, me aseguraré de que parezcas una controladora.

Estás loca.

Bueno, no estás loca, pero simplemente me encanta hacer que parezcas la loca de los dos. Me encanta el poder que tengo sobre ti para humillarte y provocarte, y cuando reaccionas puedo decir que actúas como una loca. No tienes a nadie con quien quejarte de mí, de cuan iracundo e irracional soy, porque ya he echado a patadas de tu vida a todas las personas que significaban algo para ti. Yo soy el que tiene el poder sobre tu vida.

Estás exagerando.

En realidad, reaccionas de forma totalmente normal a mis estupideces, pero no te das cuenta. Por ahora no. Te haré dudar de ti misma. Haré que te veas como la culpable. Tienes que confiar en mí, ¡no en ti misma! Cosecharé todos los beneficios mientras estés trabajando duro para complacerme.

Eres hipersensible.

Me encanta hacerte sentir pequeña e insignificante. Hacerte sentir peor me hace sentir mejor. Me encanta el poder que me das para aprovechar tu bondad explotando tus buenas intenciones. Me encanta que te sientas terrible cuando mencionas algo que hice y que te lastimó. Y me encanta la mirada de fracaso y decepción en tu cara.

Lamento que te sientas así.

No lo lamento. Es solo un argumento para poder continuar con mi comportamiento abusivo. Lamento que me hayas pillado, no lamento lo que hice. No me importa cómo te sientas, no me importan tus emociones. Lo único que me importa es conseguir lo que quiero.

Te amo.

Solo quiero que creas que te amo. Pero en realidad, lo que amo es controlarte y usarte. Amo que tu vida gire en torno a mí. Arreglas mis problemas, resuelves mis temas, alivias mi dolor. Me encanta que me dediques todo tu tiempo, en vez de invertirlo en ti. Que solo me prestes atención a mí. Amo que mi felicidad sea tu responsabilidad. Amo cómo me siento cuando estás cerca de mí, amo lo mucho que me necesitas y adoro que creas estar con la persona adecuada. Amo cómo conseguí hacerte sentir indigna e insignificante. Cuando digo “te amo”, no es lo que realmente representa el amor. Cuando digo “te amo”, significa que amo cómo respetas mis reglas y cómo vives de acuerdo a ellas.

Nunca encontrarás a alguien como yo.

Lo mejor que te podría pasar sería nunca más encontrar a alguien como yo. Hay mucha gente que te tratará mucho mejor que yo. Cualquiera te tratará mejor que yo. Pero no quiero que eso pase nunca y no pasará. Estás enganchada a esta relación tóxica y a mí. No te irás.