Prefiero ser ingenuamente optimista al decir que la mayoría de las personas son amables, equilibradas y demuestran cualidades positivas y agradables. Sin embargo, también hay mucha gente que es insegura, egoísta y francamente cruel.

Me pregunto por qué nos molestamos en conocer a estas personas, pero lo hacemos y una vez que las dejamos entrar en nuestras vidas será muy difícil alejarlas. Es fácil convencernos de no dar ese paso, pero es necesario si queremos mantener saludable nuestro estado mental y emocional. Si no estás segura, aquí hay 9 signos de que una persona es tóxica.

1. Hablan más de lo que escuchan.

Las personas tóxicas tienen tendencias narcisistas. Tienen dificultades para concentrarse en cosas que no les afectan directamente, a cambio empiezan conversaciones sobre sus pensamientos, sentimientos y acciones. Escuchan a medias, con gestos mecánicos y murmullos poco entusiastas en lugar de genuinamente tratar de entablar una conversación bidireccional.

2. Nunca están equivocados.

Es mucho más fácil, simplemente estar de acuerdo con lo que digan, especialmente cuando están apasionadamente apegados a un tema. El desacuerdo o la discusión es una aventura gratuita que resulta en sentimientos heridos y lenguaje defensivo. Simplemente no vale la pena.

3. El drama los sigue a donde quiera que vayan.

Algo siempre está mal. Siempre. Una vez que se resuelve un problema, surge otro. Todos los problemas son igualmente angustiantes para ellos y siempre esperan simpatías extremas y mimos. Si intentas ofrecerles un consejo, es muy probable que encuentren por lo menos una razón por la cual no puede o no funcionará, mostrando una mentalidad de víctima que puede corregirse.

4. Forzan relaciones.

Las personas tóxicas exageran las relaciones y fuerzan los sentimientos para validar la relación ante los demás. Si establecen una conexión positiva con alguien, esa persona se convierte rápidamente en un mejor amigo o verdadero amor. La evidencia de la relación (fotos, capturas de pantalla con mensajes de texto, chistes) es muy importante para ellos, ya que demuestra a todos los demás la conexión “única” que tienen con alguien.

5. Su experiencia es la bandera por la cual todo debe ser juzgado.

Las personas tóxicas tienen una tendencia a usar sus propias experiencias de vida como el ejemplo por el cual todos los demás deberían vivir. Tienen dificultades para separar la situación de las circunstancias individuales y juzgarán sus acciones basándose en situaciones pasadas, como si fueran idénticas. Si no pudieron mantener una relación a larga distancia, tampoco podrás hacerlo tú. Si odiaron el yoga, para ti también sera una pérdida de tiempo.

6. A menudo mienten.

Decir grandes o pequeñas mentiras realmente no es un problema para las personas con personalidades tóxicas. Estas mentiras los benefician de alguna manera, lo que les facilita justificarla. Su felicidad prevalece sobre los demás (otra tendencia narcisista), y si mentir es un medio para ese fin, entonces que así sea.

7. Carecen de tacto y cortesía en general.

Las declaraciones despectivas, la “honestidad” brutal y el humor descarnado indican una falta de empatía hacia los demás y una necesidad de afirmar la superioridad. A menudo, estas personas alardean de su actitud honesta y de “ir con la verdad por delante” y, por lo tanto, no ven el daño en sus palabras. Este rasgo a menudo se combina con ponerse a la defensiva cuando una “verdad” similar se dispara contra ellos.

8. Exhiben comportamientos controladores.

Si se sienten presionados para actuar o sentir de cierta manera de acuerdo con los deseos de otra persona, es probable que sea parte de su personalidad tóxica lo que lo hace sentir de esa manera. Nadie debería fingir ser alguien que no es para sentirse incluido o querido.

9. Les encanta hablar sobre otras personas.

El único propósito del chismorreo es derribar a los demás para reforzar su propia imagen, lo que demuestra una muy baja autoestima. Las personas tóxicas constantemente hablan negativamente sobre los demás; rara vez encuentran cosas decentes o amables que decir. También les cuesta mucho reconocer sinceramente los logros ajenos.

No todas las personas tóxicas incorporan cada una de estas características, pero tener algunas de ellas es una buena señal de que esta persona debería ser eliminada de tu vida. Son personas que drenan nuestra energía y nos dejan agotados mental y emocionalmente. Si reconoces estos rasgos en alguien que conoces, es hora de cortar el cable.