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Sigo creyendo que todo el amor que le has dado volverá a ti algún día

Sigo creyendo que todos los mensajes que enviaste y que fueron ignorados, no sentidos y dejados en la lectura encontrarán su camino de regreso a ti en palabras dulces y acciones consistentes. De una manera que no te deje confundido o preguntándote. De una manera en la que sabes que cada palabra es real y que cada emoción es verdadera y que las mentiras no son más que viejas noticias. Algo que recuerdas vagamente. Algo de lo que no tienes que preocuparte.

Sigo creyendo que todas las noches que te quedaste despierto esperando una llamada que no recibiste serán reemplazadas por horas de conversaciones con alguien que no quiere colgar. No se sentirá como si los estuvieras molestando. No serás el único que haga todas las preguntas para mantener la conversación. No serás el único que duerme con la sonrisa más grande en tu cara. No se despertará preguntándose cuándo será la próxima llamada porque su teléfono volverá a sonar por la mañana.

Sigo creyendo que todas estas citas que has tenido serán recreadas y que esta vez no tendrás que comer solo. Tendrás la mejor compañía. Te quedarás hasta que cierres el restaurante. Estarás pasando el mejor momento de tu vida que olvidarás todos los días que comiste solo mirando a la ventana y preguntándote por qué no eres lo suficientemente bueno. Estarás con alguien que te haga sentir preciosa. Alguien que haga tiempo para ti y quiera probar tu comida favorita. Alguien que no se cansa de ti. Alguien que ya está planeando todas las demás citas que quiere tener contigo.

Sigo creyendo que todos los años que te has sentido incomprendido, no amado y no deseado serán borrados por alguien que conoce tu valía. Alguien que trata de entender tus complejidades. Alguien que no piense que tus sentimientos son demasiados. Alguien que no te avergüence por ser demasiado profundo o demasiado sensible o un romántico desesperado. Alguien que no se burla de los hermosos rasgos que te hacen ser quien eres. Alguien que no te obliga a cambiar para que puedas impresionarlos o complacerlos. Alguien que realce cada pequeña parte de ti.

Sigo creyendo que todas las lágrimas que desperdiciaste en la gente que se fue o en los que te rompieron el corazón se evaporarán y encontrarás una clase de amor que nunca viste venir. Encontrarás felicidad, paz y seguridad. Encontrarás el tipo que compensa las desilusiones y la angustia. Encontrarás el amor que excede tus expectativas. El tipo de amor que no te hace preguntarte si es unilateral o si está todo en tu cabeza. Encontrarás el tipo de amor que te hace tan agradecido que te preguntarás qué hiciste para merecerlo.

Y esa es la clase de amor que te encuentra por todo el amor que has dado, todas las veces que tu corazón creyó, todas las oraciones que deseaste y todos los momentos que diste todo y no recibiste nada. Esa es la clase de amor que te encuentra para hacerte creer que tu amor nunca fue desperdiciado, que se estaba envolviendo en alguien que puede venir y darte todo lo que has estado dando y más.