Skip to Content

No me importa si me lastimo, no dejaré de ser la ‘buena chica’ que soy

Soy ‘una buena chica’. Es lo que soy.

Soy alguien que se preocupa más por la felicidad de los demás que por la mía. Soy alguien que siempre pone a los demás primero. Soy culpable de poner en peligro mi propia felicidad por personas que me dieron por sentada y a las que no les importo un bledo.

Hay veces que desearía ser más fuerte. Hay veces en las que deseo estar ahí para mí mismo tanto como lo estoy para otras personas. A veces me digo a mí mismo que mi vida sería mejor si no fuera tan desinteresado como soy, y en cambio me vuelvo más egoísta cuando se trata de mis necesidades y deseos.

¿A quién estoy tratando de engañar…? Nunca dejaré de ser ‘una buena chica’ a pesar de todas las veces que me he sentido herida por ser amable con gente que no se lo merecía. Nunca dejaré de ser’amable’ porque eso es lo que soy. Nunca me dejaré sin corazón. Mi corazón blando es responsable de mi (a veces) ingenua visión del mundo al pensar que todas las personas son, de hecho, buenas de corazón. Pero no me importa. No quiero un corazón más frío.

Yo soy quien soy. Nunca podría ser una chica amargada y fría. Nunca podría ser alguien que pueda separar a la gente de su vida así como así. Y estoy de acuerdo con no ser nunca esa chica. Sé cuánto amor soy capaz de dar, y estoy orgulloso de ello. Sé que mi amabilidad y mi afecto no me serán devueltos, pero no me importa. Seré amable y afectuoso de todos modos.

Sé que el problema no soy yo. Son ellos. Aquellos que abusan de mi amor y bondad de corazón. Y me niego a cambiar. No importa cuántas veces me rompan el corazón, no me enfriaré más. No voy a apagar mis emociones.

Porque soy una persona positiva y realmente creo que encontraré gente como yo. Gente que ve todas las cosas bellas del mundo. Gente que quiere dar y compartir felicidad y amor tanto como yo.

No me importa lo que la gente diga o piense, nunca me arriesgaré a esconder mi verdadera naturaleza por miedo a ser demasiado para los demás. Esa no es mi gente. Porque, para mí, preferiría que alguien me llamara y me enviara mensajes de texto todo el día que alguien que no respondiera a mis mensajes de texto. Siempre elegiré a alguien que quiera verme todos los días antes que a la persona que me llame cuando sea conveniente para ellos.

No me importa quién eres, no dejaré que me avergüences por mi “buena” naturaleza y mi vulnerabilidad. Ser vulnerable es mi fuerza y no dejaré que me quites eso.

No importa cuántas veces me rompan el corazón, nunca dejaré de ser ‘la chica buena’. Nunca dejaré de ser yo porque estoy agradecida y orgullosa de ser como soy.