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A Mi Mejor Amigo – Gracias Por Estar Siempre Ahí Para Mí

Todos tenemos esa única persona a la que podemos llevarle el alma. que está ahí sin cuestionar cada vez. Cuando la mierda golpea el ventilador, se paran ahí con los brazos abiertos esperando que te topes con ellos. Nunca te defraudaron y nunca pudieron. Ellos te conocen hasta el fondo y saben lo que estás pensando antes de que te des cuenta. Están ahí para cada ruptura, conexión, lágrimas, sonrisa, crisis mental, cumpleaños, etc. Te quieren como nadie lo ha hecho nunca. Están ahí para atraparte cada vez que empiezas a caer. Te atrapan porque eres frágil y la idea de romperse les destroza la tierra.

Se convierten en su red de seguridad. La única buena decisión que has tomado en toda tu vida. En una vida llena de malas decisiones, era lo único que hacías bien. Esta amistad es la definición del amor incondicional. Te aman hasta lo más profundo de tu alma y saben lo que vas a hacer antes de que lo hagas. Son el mejor ejemplo de las cosas más grandes de la vida.

A mi persona y mejor amigo que siempre ha estado ahí,

Yo te quiero. Cada vez que me pongo en espiral o me veo como si estuviera a punto de estrellarme y quemarme, tú estás ahí. Nunca tienes que cuestionar mis intenciones porque sabes cuáles son antes de que yo lo haga. Nunca tengo que cuestionar tu lealtad porque siempre es verdad.

Cada vez que hay un nuevo chico en mi vida, nunca fallas. Estás ahí para hacerme saber que me gusta un poco más de lo que sé que me gusta y cuando no es lo suficientemente bueno. Me mantienes a un nivel más alto que el que tengo para mí la mayoría de los días y te quiero por eso. Crees en mí de una manera que da miedo porque no quiero decepcionarte, pero también me inspira porque me hace creer que soy mejor de lo que estoy probando.

Estabas ahí para cada relación y me expresaste que soy malo con ellos. Cuando perdí el interés en ellos, tú estabas ahí para mostrarme cómo hacerlo bien. Cuando me rompieron el corazón y pensé que acostarme con su mejor amigo era el siguiente paso, tú estabas ahí para decirme que no. Cuando yo no creía en mí mismo, tú estabas ahí para creer en mí por los dos. Cuando estaba teniendo un día más, tú estabas ahí para promocionarme. Cuando me sentía deprimido por la situación actual con un chico, tú estabas ahí para decirme que me merecía el mundo y que no debía tomar nada menos.

Nunca me has fallado. De hecho, siempre has dado ejemplo del tipo de mujer que quiero ser. Ustedes han elevado el listón para el tipo de personas con las que quiero rodearme a diario y muy pocas pueden cumplir con ese estándar. Eres la voz dentro de mi cabeza que constantemente me dice que siga adelante. Eres la voz que constantemente me dice que no hay nada malo en mí. Ellos son el problema y yo soy perfecto en todos los sentidos.

En un mundo que da miedo, sé que puedo caminar cada día porque te tengo a ti y no estoy sola. Son palabras que nunca quedan sin decir porque somos uno. Nunca es necesario solidificar los planes porque ya sabemos que estamos ahí hasta el final. Eres la Meredith para mi Christina. Eres la Mónica de mi Rachel. Eres la Blair de mi Serena. Eres el P. Sawyer de mi B. Davis. Eres mi paseo o morirás y siempre lo serás.

Gracias por ser la mejor parte de mí.