Engañar puede romper la confianza y herir profundamente las relaciones, pero ¿qué ocurre si alguien engaña una y otra vez?
Los psiquiatras afirman que los infieles en serie suelen mostrar ciertas pautas y comportamientos que los diferencian de las personas que cometieron un único error.
Reconocer a tiempo estas señales de advertencia puede ayudarte a proteger tu corazón y a tomar decisiones más inteligentes sobre en quién confías.
Comprender estas señales de alarma podría ahorrarte un dolor innecesario.
1. Mienten sobre cuestiones de intimidad
Los infieles en serie rara vez se responsabilizan de los problemas en el dormitorio o de la conexión emocional.
En lugar de eso, tergiversan la verdad para que parezca que sus necesidades no se ven satisfechas, aunque en realidad no sea así.
Esta falta de honradez se convierte en su excusa para buscar en otra parte.
En lugar de resolver los problemas con una comunicación abierta, se pintan a sí mismos como víctimas de una relación insatisfactoria.
Los psiquiatras señalan que este patrón muestra una falta de compromiso para resolver los problemas reales.
Cuando alguien culpa constantemente a los problemas de intimidad en lugar de abordarlos honestamente, revela su voluntad de justificar la traición.
Las parejas sanas hablan de sus dificultades en lugar de utilizarlas como permiso para desviarse.
2. Ya han engañado antes
El comportamiento pasado suele predecir las acciones futuras, sobre todo en caso de infidelidad.
Alguien que ha engañado en relaciones anteriores tiene un historial documentado que no debe ignorarse.
Los psiquiatras consideran el engaño previo una de las señales de advertencia más fiables.
Aunque las personas pueden cambiar, los patrones de traición repetida sugieren problemas más profundos que no se han resuelto.
Si tu pareja tiene un historial de infidelidad en varias relaciones, tómatelo en serio.
No se trata de juzgar, sino de protegerte.
El verdadero cambio requiere un esfuerzo genuino, terapia y tiempo. Sin pruebas de ese trabajo, la historia tiende a repetirse de formas dolorosas.
3. Ocultan sus dispositivos
¿De repente tu pareja guarda su teléfono como si contuviera secretos gubernamentales?
El excesivo secretismo en torno a los dispositivos suele indicar que hay algo que ocultar.
Todo el mundo merece algo de intimidad, pero hay una diferencia entre unos límites sanos y un comportamiento sospechoso.
Apartar las pantallas constantemente, cambiar las contraseñas con frecuencia o asustarse cuando estás cerca mientras envían mensajes de texto es una señal de alarma.
Los psiquiatras señalan que los infieles en serie utilizan la tecnología para mantener múltiples relaciones.
El secretismo no consiste en respetar el espacio personal, sino en evitar que te descubran.
Cuando alguien se vuelve excesivamente protector con su vida digital sin una explicación razonable, confía en tu instinto de que algo puede ir mal.
4. Controlan mal sus impulsos
Los infieles en serie suelen tener dificultades para resistir la tentación en el momento.
Cuando las emociones se desbordan o se presentan oportunidades atractivas, actúan sin pensar en las consecuencias.
Esta impulsividad va más allá de las relaciones y se extiende a otras áreas de la vida: el gasto, el consumo de sustancias o las decisiones arriesgadas.
Los psiquiatras reconocen que la dificultad para controlar los impulsos puede alimentar la infidelidad repetida.
Alguien que cede sistemáticamente a los deseos inmediatos carece del autocontrol necesario para las relaciones comprometidas.
Puede que después se arrepientan de sus actos, pero ese remordimiento no detiene la pauta.
Si tu pareja toma con frecuencia decisiones precipitadas por las que luego se disculpa, plantéate si tiene la disciplina necesaria para permanecer fiel cuando se le ponga a prueba.
5. No han abordado los problemas de salud emocional
Los traumas no resueltos, los problemas de apego o las enfermedades mentales no tratadas pueden conducir a la infidelidad crónica.
Cuando alguien se niega a afrontar su carga emocional, ésta suele manifestarse a través de pautas de relación destructivas.
Los psiquiatras ven con frecuencia conexiones entre problemas no tratados y engaños en serie.
La depresión, la ansiedad, las heridas de la infancia o el miedo a la intimidad no excusan la traición, pero pueden alimentarla.
La cuestión fundamental es si tu pareja reconoce estos problemas y trabaja activamente en ellos.
La terapia, la autorreflexión y la verdadera curación requieren valor.
Sin ese esfuerzo, las heridas emocionales siguen causando el mismo daño a la relación una y otra vez.
El crecimiento exige afrontar verdades incómodas sobre nosotros mismos.
6. Restan importancia al engaño o descartan la monogamia
Escucha atentamente cuando alguien hable de la infidelidad en términos generales.
Los infieles en serie suelen revelarse minimizando la gravedad del engaño.
Pueden calificar la monogamia de irreal, anticuada o imposible de mantener.
Al replantear la fidelidad como una expectativa injusta, justifican sus propias traiciones incluso antes de que ocurran.
Los psiquiatras advierten que esta actitud normaliza la deshonestidad y prepara el terreno para repetidas violaciones de la confianza.
Si tu pareja desestima regularmente la importancia de la fidelidad o hace bromas sobre el engaño, te está mostrando sus valores.
Créeles.
Las personas que respetan el compromiso no necesitan derribar el concepto para sentirse cómodas en sus relaciones.
7. Mantienen vínculos inusualmente estrechos con sus ex parejas
Mantener la amistad con los ex no es automáticamente un problema, pero los límites difusos suscitan serias preocupaciones.
Los infieles en serie suelen mantener relaciones íntimas con sus ex parejas como opción de respaldo.
Estas relaciones pueden implicar frecuentes comunicaciones privadas, quedar a solas o compartir detalles que ocultan a su pareja actual.
La intimidad emocional cruza líneas que las relaciones comprometidas no deberían tolerar.
Los psiquiatras señalan que este comportamiento demuestra que alguien mantiene abiertas las posibilidades románticas en lugar de invertir plenamente en una relación.
Si tu pareja da prioridad a los sentimientos de un ex sobre los tuyos o mantiene un contacto reservado, cuestiona su verdadero compromiso.
Unos límites sanos con las relaciones pasadas demuestran respeto por las actuales.
8. Muestran derechos o rasgos narcisistas
Un sentimiento de superioridad puede hacer que alguien considere justificado el engaño.
Cuando la gente cree que las normas no se aplican a ellos, se dan permiso para traicionar sin sentir culpa.
Los rasgos narcisistas incluyen una excesiva autoimportancia, falta de empatía y ver a los demás como herramientas para la satisfacción personal.
Los infieles en serie con estas características ven las relaciones como algo que sirve primero a sus necesidades.
Los psiquiatras reconocen que el derecho elimina las barreras morales que la mayoría de la gente tiene contra la infidelidad.
Estos individuos creen de verdad que se merecen cualquier cosa que les haga felices, independientemente de quién resulte herido.
Si tu pareja actúa constantemente como si estuviera por encima de la responsabilidad o muestra poca preocupación genuina por tus sentimientos, eso es territorio peligroso.
9. Buscan constantemente validación externa
Los infieles en serie suelen estar motivados por un ansia infinita de atención y admiración.
Necesitan que fuentes externas les reafirmen constantemente que son atractivos, deseables y especiales.
Esta inseguridad se manifiesta a través de un flirteo excesivo, la búsqueda de cumplidos o el mantenimiento de relaciones inapropiadas con varias personas.
El amor de una pareja nunca les parece suficiente.
Los psiquiatras explican que este comportamiento tiene su origen en problemas de autoestima profundamente arraigados que ninguna validación externa soluciona realmente.
La atención proporciona un alivio temporal, pero nunca una satisfacción duradera.
Si tu pareja necesita constantemente la admiración de los demás y se alimenta del flirteo, reconoce que su necesidad de validación puede llevarle a cruzar serios límites cuando le asalte la tentación.
10. Se ponen a la defensiva cuando se habla de fidelidad
Observa cómo reacciona alguien cuando le hablas de confianza o fidelidad.
Los infieles en serie suelen responder a la defensiva, con irritación o intentando echarte la culpa a ti.
En lugar de mantener una conversación tranquila sobre las expectativas de la relación, pueden acusarte de controladora, insegura o paranoica.
Este desvío les protege de la responsabilidad.
Los psiquiatras reconocen estas reacciones defensivas como señales de alarma de deshonestidad oculta.
Alguien que no tiene nada que ocultar acoge con agrado las discusiones sobre la confianza y se esfuerza por tranquilizar a su pareja.
Cuando las conversaciones sobre fidelidad se convierten sistemáticamente en discusiones en las que acabas disculpándote, algo va muy mal.
Las parejas sanas abordan las preocupaciones con franqueza, no con ira.

