Ella lo intentó. Realmente lo hizo. Ella trató de ver lo mejor de ti, incluso cuando estabas en tu peor momento. Intentó quedarse por ti, por tu corazón y tu alma. Pero todo lo que hiciste fue alejarla.

Verás, tomaste su corazón y su amor por sentado. Nunca la apreciaste cuando era toda tuya, y nunca actuaste como si te importara. Al principio lo hiciste. Al principio la hiciste reír. Le hiciste sonreír esa sonrisa cegadora. Hiciste que se riera en sus manos. Hiciste que te adorara.

Pero luego te volviste perezoso. Te aburriste. Dejaste de estar atrapado en ella y te viste atrapado en tu propio egoísmo. Dejaste de enseñársela a tus amigos y familiares. Deja de enviarle mensajes de texto de buenos días y buenas noches.

Puede parecer una cosa pequeña. Puede parecer una tontería, pequeñas razones.

Pero las pequeñas cosas se suman a las grandes. Y tus pequeños errores fueron la razón por la que tuvo que irse. Se sumaron. Porque para ella, esas pequeñas cosas eran grandes. Y para ella, el que la hicieras reír y sonreír era importante. Y dejaste de intentarlo.

Dejaste de intentar hacerla feliz.
Hizo todo lo que pudo para que te volvieras a preocupar. Te preparó tus dulces favoritos. Te sorprendió en tu cumpleaños. Ella te hizo el amor más a ti. Intentó que la vieras bajo la misma luz que antes, pero lo único que hiciste fue mirar hacia otro lado.

Intentó quedarse. Quedarse porque ella te amaba y amaba a quien solías ser. Pero con el tiempo, ella se rindió.
Y no es porque fuera débil. No es porque estaba mansa y con el corazón roto. Ella se rindió contigo, porque era más fuerte de lo que tú podrías ser. Y ella estaba siendo fuerte para sí misma, porque tú dejaste de ser fuerte para ella hace mucho tiempo.

 

Sólo cuando te dejó, te importó un bledo. Sólo cuando se despidió, volviste a abrir tu corazón. Sólo cuando ella cerró la puerta, fue cuando creciste y cambiaste. Sólo cuando te entregó, querías que volviera.

Pero no iba a volver con alguien que dejó de estar ahí para ella. Ella nunca iba a volver con alguien que no la amara de la misma manera que te amaba a ti. Nunca iba a volver con alguien a quien le importara poco. Que ni siquiera lo intentó.

Tuvo que renunciar a ti para que notaras el vacío que había dejado dentro de ti. Ella tuvo que renunciar a ti, para que te convirtieras en algo que alguien pudiera amar de verdad más adelante.

Y ella tuvo que renunciar a ti, para que te convirtieras en un mejor hombre. Y que te conviertas en una mejor persona para que otra persona la ame.