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En cuanto ella se vaya, te echará de menos

En cuanto ella se vaya, te echará de menos porque nadie te esperará. Nadie se quedará despierto hasta tarde en la noche esperando que usted regrese o responda a sus mensajes.

Nadie mostrará tanta paciencia y comprensión cuando ya has preferido a otra mujer. Nadie derramará lágrimas por ti y no te escogerá a pesar de que le rompiste el corazón.

En cuanto se vaya, te echará de menos porque nunca volverás a encontrar a una mujer como ella. Una mujer que te defenderá cada vez que hables mal de ti; alguien que luchará por ti y por tu pareja, a pesar de las dificultades y porque tú representas el mundo a sus ojos y él te ama tanto.

Alguien que te mirará a los ojos y sonreirá intensamente al simple sonido de tu nombre. Una mujer que no es sólo tu pareja, sino también tu madre y tu mejor amiga, que te quiere y te conoce de memoria. Una mujer que se quedará a pesar del dolor y el sufrimiento que le has infligido.

En cuanto se vaya, te echará de menos porque sabrás que no volverá. No habrá más mensajes para saludarte o desearte buenas noches, más llamadas cuando lo extrañas, más besos robados durante tus citas y más ojos de’Te quiero’ en los ojos.

Finalmente entendió lo que valía y merecía ser amada tanto como a ti. Fuiste tú quien le enseñó eso y ella te lo agradece.

Porque sin ti, ella no sabría todo lo que su corazón puede resistir. Por supuesto, es muy doloroso para ella, pero este dolor la hace más fuerte.

En cuanto ella se vaya, te echará de menos porque te arrepentirás de haberle dejado ir. Han dejado que una mujer se interponga entre ustedes – una mujer que hubiera trabajado duro por ustedes y que nunca los hubiera abandonado tan fácilmente.

Seguirás pensando en ella y sólo en ella por el resto de tu vida. Porque es el tipo de mujer que no puedes olvidar. No encontramos mujeres como ella todos los días: es una joya en un océano de piedras.

Y en el fondo, lo sabes.

En cuanto ella se vaya, te echará de menos porque te darás cuenta de lo gilipollas que has sido con ella. Después de unas pocas pinceladas de una noche y unos pocos contactos, la realidad te atrapará; cuatro palabras harán añicos tu corazón: lo has perdido. No tendrás ninguna oportunidad, porque has dado por sentado cada uno de los que ella te ha dado. Ella nunca volverá.