Quiero que te imagines a una chica que está sentada sola en su habitación, aunque ya sea tarde, pensando en el amor que tanto anhela. Si te ves mejor, verás una mezcla de sus lágrimas y rímel en su cara. Ya ni siquiera se seca las lágrimas. Sólo los deja correr por su cara. Eso es lo mucho que le importa un bledo ella misma.

Ahora, imagínese su cuerpo acalambrado cada vez que empieza a llorar y trata de estar callada porque no quiere que nadie la oiga.

¿Puedes ver lo mal que se siente? ¿Ves el dolor en sus ojos? ¿O seguirás fingiendo que estás ciego cada vez que sufre?

Tal vez se ve bastante bien desde afuera cuando está fuera y entre la gente, pero cuando entra en sus propias 4 paredes empieza a desmoronarse. Esta chica estaba convencida de que ella es la mujer que no es amada y por alguna razón creyó en esa historia.

Pero la verdad es que una chica como ella está lejos de ser una chica que no es amada. Ella es el tipo de chica que puede hacer que tu peor día sea bueno. Una vez que entra en la habitación, el sol brilla más y puede hacer que la gente se sienta mejor. Una chica así siente simpatía por todos, especialmente por los que más lo necesitan.

Ella es cariñosa, cariñosa y comprensiva. En general, es una buena persona. Pero la trampa es que ella piensa que toda la gente a su alrededor es así. No sabe que hay gente que tiene el corazón frío, gente sin emociones, gente que la convencerá de que no es digna, de que no es suficiente. Y tuvo tan mala suerte de enamorarse de un hombre así.

Una vez amó a un hombre que la hizo sentir que no era digno de ser amada. Ella lo amaba con todo su corazón y alma, pero en vez de un gran amor, no consiguió nada. Anhelaba tanto que la gente escribe libros sobre ese tipo de amor. Pero todo lo que consiguió fue manipulación, iluminación de gas y menosprecio.

Ella fue una víctima más de un hombre que no era capaz de amar. Un hombre roto como ese le rompió el corazón en pequeños trozos y la dejó así sin remordimientos. La dejó porque no soportaba que ella fuera más feliz que él. Sólo era un cobarde que no la merecía. Pero aún así, él significaba mucho para ella, lo suficiente como para convencerla de que no es una persona querida.

Una vez amó a un hombre que la hizo perderse. En una relación con este hombre, ella se perdió completamente a sí misma y a todo lo que representaba. Ella quería complacerlo tanto que olvidó sus necesidades y sus emociones. Ella pensó que él la dejaría si ella no hacía lo que él quería y por eso llora tanto ahora.

Está enfadada consigo misma porque puso su vida en suspenso por un hombre que no la merecía. Ella no puede vivir con el hecho de que lo puso a él primero mientras que a él nunca le importaron sus sentimientos.

Una vez amó a un hombre que la hizo perder la cordura. Con él, cada día era un infierno. Le hacía cosas horribles para mantenerla cerca. La convenció de que estaba rota y que nadie la amará como él.

Gracias a él, ella comenzó a creer que no es una buena persona y que de todos modos no lo merece. Le hizo pensar que debía considerarse afortunada de vivir con él porque se hacía ver como el hombre de los sueños de toda mujer.

Una vez amó a un hombre que mató su deseo de vivir. Con él, ella sintió que vivir era en vano en primer lugar porque no hizo nada para hacer de su mundo un lugar mejor. Fue tan cobarde al admitirle que ella era mucho más fuerte que él y que ella era la persona que daría su vida por sus seres queridos. Le tenía miedo, así que quería manipularla todo el tiempo. Eso fue comida para su alma podrida y que mal que ella no lo viera a tiempo.

Una vez amó a un hombre que la golpeó hasta matarla emocionalmente. Estaba locamente enamorada de un hombre al que le importaba un bledo. Sus únicas ventajas eran que sabía mentir bien. Esa es la razón por la que ella se quedó con él todo ese tiempo. Encontró una buena manera de engañar a la chica que lo amaba.

Le hizo creer que era fea aunque fuera la mujer más hermosa de la habitación. La hacía llorar delante de sus amigos cada vez que se sentía feliz. Transformó a la mujer más alegre en una mujer desesperada. Ese es el poder que ella le dio.

Dijo que ella no era adorable. Pero se olvidó de decir que era él quien no se esforzaba mucho en su relación. Él era el único al que le importaban un bledo ella y sus sentimientos. Sólo era un imbécil egoísta al que sólo le importaban sus necesidades. Y al final, perdió lo mejor que ha tenido en su vida.

Así que, si lo ves tratando de encontrarla para que caiga de rodillas frente a ella y le pida perdón, dile que es en vano. Dile que la chica que una vez fue la no amada ya no existe. Murió esa noche cuando él la hizo llorar y ella juró que esa fue la última vez que la hizo llorar.

Esa chica está en un lugar mejor ahora. Ella está con alguien que no la da por sentada sólo por su gran corazón. Está con un hombre que nunca la hará una opción. Finalmente se dio cuenta de que, de hecho, ella nunca fue la no amada.

Por fin es feliz.
Ella es adorable.
Ella es libre.