Las redes sociales se han convertido en un patio de recreo para que los narcisistas controlen y manipulen a los demás. Estas plataformas les ofrecen oportunidades perfectas para crear imágenes falsas, buscar atención y explotar las relaciones. Comprender sus tácticas puede ayudarte a protegerte de ser víctima de sus juegos mentales y trampas emocionales en Internet.
1. Crear una Persona Online Perfecta
Los narcisistas seleccionan cuidadosamente sus perfiles en las redes sociales para mostrar sólo sus mejores momentos. Publican fotos editadas, presumen de sus logros y muestran un estilo de vida envidiable que a menudo no se corresponde con la realidad.
Esta personalidad perfecta tiene dos objetivos: alimentar su necesidad de admiración y hacer que los demás se sientan inadecuados por comparación. El flujo constante de contenido “perfecto” crea la ilusión de que todo el mundo debería admirarles.
Entre bastidores, controlan obsesivamente las reacciones y se enfadan cuando las publicaciones no reciben suficiente atención. Esta imagen fabricada se convierte en una herramienta para manipular a sus seguidores y hacerles creer que son de algún modo superiores o especiales.
2. Bombardeo amoroso a través de comentarios públicos
De repente, tus redes sociales se inundan de cumplidos y atenciones excesivas por parte de alguien a quien apenas conoces. Comentan todo, comparten tus publicaciones y declaran públicamente lo increíble que eres.
Esta abrumadora exhibición pública no es una conexión genuina, sino una táctica de manipulación llamada bombardeo amoroso. El narcisista crea un registro público de su “devoción” que te hace sentir especial mientras te presiona sutilmente para que le correspondas.
Los amigos notan esta atención, lo que refuerza tu sensación de que está ocurriendo algo especial. Más tarde, cuando se hayan asegurado tu confianza, este comportamiento cesará bruscamente, dejándote confuso y persiguiendo su aprobación.
3. Vagabundeo pasivo-agresivo
“Algunas personas no aprecian lo que tienen” ¿Te suena? Los narcisistas destacan por publicar mensajes crípticos y negativos dirigidos a personas concretas, sin dar nombres.
Esta táctica, denominada vaguebooking, crea ansiedad en sus objetivos, que reconocen que el mensaje se refiere a ellos. Mientras tanto, otros se apresuran a ofrecer su apoyo, prestando atención al narcisista sin conocer toda la historia.
La verdadera manipulación se produce cuando te enfrentas a ellos: afirman que son inocentes o te acusan de paranoia. Este gaslighting te hace dudar de tus percepciones, mientras ellos disfrutan del drama y del apoyo de seguidores desinformados.
4. Utilizan tus fotos sin permiso
Un narcisista puede compartir tus fotos o tu información personal sin pedir permiso, violando tus límites y aparentando amistad. Te etiquetan en fotos poco favorecedoras o revelan detalles que preferirías mantener en privado.
Cuando se les confronta, desestiman tus preocupaciones: “¿Por qué eres tan sensible? Todo el mundo comparte fotos” Este traspaso de los límites tiene múltiples propósitos: te asocia contigo públicamente y establece su dominio.
Cuanto más te opongas, más te tacharán de irrazonable. En realidad, están enviando un mensaje: tu comodidad importa menos que su deseo de contenido. Este sutil juego de poder normaliza la falta de respeto y te hace parecer el problema.
5. Triangulación mediante interacciones públicas
¿Te has fijado alguna vez en cómo un narcisista interactúa públicamente con los demás de formas diseñadas para provocarte celos? Dejará comentarios coquetos en las fotos de personas atractivas o se deshará en elogios hacia alguien con quien tienes un conflicto.
Esto no es casualidad, es triangulación. Al crear una dinámica visible de tres personas, te posicionan como si compitieras por su atención o aprobación. La estrategia funciona porque ocurre públicamente, haciéndote parecer mezquino si te opones.
De repente, estás vigilando su actividad en Internet, sintiéndote inseguro sobre vuestra relación. Misión cumplida: han fabricado una inseguridad que aumenta su valor percibido y disminuye tu confianza en la relación.
6. Respuesta selectiva para controlar la comunicación
El narcisista responde inmediatamente a algunos mensajes e ignora deliberadamente otros. No se trata de un olvido, sino de un movimiento de poder calculado para establecer el control sobre cuándo y cómo te comunicas.
Puede responder instantáneamente a asuntos triviales, pero desaparecer cuando necesitas apoyo emocional o tienes una preocupación legítima. Este comportamiento incoherente te mantiene ansioso e inseguro sobre tu posición ante ellos.
Con el tiempo, aprendes a elaborar cuidadosamente mensajes que no desencadenen su tratamiento silencioso. Te vuelves hipervigilante sobre su estado en Internet, preguntándote por qué están activos pero te ignoran. Esta manipulación te convierte en el perseguidor, mientras que ellos disfrutan sintiéndose buscados.
7. Orquestar campañas de simpatía pública
Tras los conflictos, los narcisistas suelen lanzar campañas cuidadosamente elaboradas en las redes sociales en las que se presentan como víctimas. Comparten vagas historias de maltrato sin proporcionar contexto, recogiendo simpatía y apoyo de seguidores involuntarios.
Estas publicaciones están estratégicamente diseñadas para llegar a amigos comunes que, de otro modo, podrían escuchar su versión. Al controlar primero la narrativa, te pintan como el villano antes de que puedas defenderte.
El verdadero daño se produce cuando las conexiones mutuas se acercan a ti con preocupaciones basadas en esta historia unilateral. El narcisista ha convertido en un arma eficaz tu círculo social común, aislándote a ti y reforzando su imagen de parte herida que merece apoyo.

