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7 Formas en que las mujeres hacen que sus maridos se sientan poco queridos accidentalmente

7 Formas en que las mujeres hacen que sus maridos se sientan poco queridos accidentalmente

El matrimonio se construye sobre el amor, pero a veces nuestros hábitos diarios pueden enviar accidentalmente el mensaje equivocado. Muchas mujeres no se dan cuenta de que ciertos comportamientos, aunque bienintencionados, pueden hacer que sus maridos se sientan poco apreciados o queridos. Pequeños cambios en la forma en que nos comunicamos y mostramos afecto pueden suponer una gran diferencia a la hora de fortalecer tu relación y ayudar a tu marido a sentirse realmente valorado.

1. No expresar aprecio por sus esfuerzos

Tu marido arregló el grifo que goteaba, sacó la basura o trabajó hasta tarde para mantener a la familia. Cuando estos esfuerzos pasan desapercibidos, empieza a sentir que sus contribuciones no importan.

Muchos hombres prosperan con el reconocimiento y se sienten valorados cuando se reconoce su trabajo. Sin reconocimiento, incluso el marido más dedicado puede empezar a sentirse invisible en su propia casa.

Intenta decir “gracias” por gestos grandes y pequeños. Fíjate en cuando te ayuda con las tareas domésticas, se esfuerza en su trabajo o hace algo considerado. Un simple “Te agradezco mucho lo que has hecho hoy” puede transformar lo querido y valorado que se siente en vuestra relación.

2. Dar prioridad a todo lo demás por encima de él

Entre las actividades de los niños, los plazos del trabajo y las responsabilidades domésticas, es fácil poner a tu marido el último en la lista de prioridades. Él ve cómo dedicas tu mejor energía a todos y a todo lo demás.

Aunque gestionar una vida ajetreada es necesario, colocarle constantemente en último lugar puede hacerle sentir que ya no es importante para ti. Puede empezar a sentirse más como un compañero de piso que como un cónyuge querido.

Programad regularmente tiempo a solas, aunque sólo sean quince minutos de conversación ininterrumpida al día. Aparta los teléfonos, centraos el uno en el otro y hazle sentir que sigue siendo lo más importante en tu corazón y en tu vida diaria.

3. Criticar más que elogiar

“Te has vuelto a olvidar de recoger la leche” “¿Por qué no has cargado bien el lavavajillas?” “Nunca te acuerdas de…” ¿Te suena? Cuando las críticas superan a los elogios, tu marido empieza a sentir que no puede hacer nada bien.

La corrección constante, incluso con buenas intenciones, mina su confianza y le hace sentirse inadecuado. Empieza a creer que le ves como un fracasado y no como un compañero.

Equilibra los comentarios con cumplidos auténticos. Por cada crítica, haz dos observaciones positivas. Fíjate en lo que hace bien y díselo. Celebra sus puntos fuertes en lugar de señalar únicamente los aspectos que debe mejorar. Esto le refuerza en lugar de destruirle.

4. Negarle afecto físico

Los abrazos se vuelven raros. Los besos se convierten en picotazos rápidos. Dejan de cogerse de la mano. Muchas mujeres no se dan cuenta de que el contacto físico suele ser la forma en que los hombres se sienten más conectados y queridos en sus relaciones.

Cuando el afecto disminuye, él puede interpretarlo como rechazo o desinterés. Empieza a cuestionarse si aún le encuentras atractivo o si quieres estar cerca de él.

Esfuérzate por iniciar el contacto físico a lo largo del día. Cógele de la mano mientras ves la tele, dale un abrazo de verdad cuando llegue a casa o acurrúcate cerca durante las conversaciones. Estos gestos sencillos comunican amor en un lenguaje que él comprende profundamente y que ansía de ti.

5. No le escuchas ni muestras interés

Te está contando su día, compartiendo una idea o expresando sus preocupaciones, pero tú estás hojeando el móvil o pensando en la agenda de mañana. Escuchar a medias se convierte en un hábito que dice mucho.

Cuando ignoras constantemente sus pensamientos o pareces desinteresada por su mundo, siente que su voz no importa a la persona más importante de su vida.

Practica la escucha activa apartando las distracciones cuando esté hablando. Hazle preguntas complementarias sobre su trabajo, sus aficiones o sus sentimientos. Muestra auténtica curiosidad por sus pensamientos y experiencias. Hacer que se sienta escuchado y comprendido es una de las formas más poderosas de demostrar amor y respeto en tu matrimonio.

6. Compararle con los demás

Las comparaciones, por sutiles que sean, pueden calar hondo y hacer que tu marido sienta que no está a la altura de una norma invisible.

Estas comparaciones, ya sean verbales o implícitas, le comunican que te gustaría que fuera otra persona. Empieza a sentirse inadecuado y poco querido por lo que realmente es.

Céntrate en sus puntos fuertes y no en lo que los demás hacen diferente. Aprecia su forma individual de mostrar amor y de contribuir a tu familia. Recuerda que cada persona tiene dones diferentes, y comparar sólo genera resentimiento e inseguridad en vuestra relación.

7. Despreciar su necesidad de respeto

Poner los ojos en blanco ante sus opiniones, tomar decisiones sin consultarle o menospreciarle delante de los amigos envía un mensaje claro: no le respetas. Para muchos hombres, el respeto y el amor están profundamente entrelazados.

Cuando descartas su punto de vista o le tratas como si fuera un incompetente, se siente poco querido en el fondo. La vergüenza pública o la contradicción constante dañan su sensación de valía en la relación.

Pídele su opinión en las decisiones importantes. Apóyale delante de los demás, aunque no estéis de acuerdo en privado. Valora sus opiniones y trátale como a un compañero igual. Mostrar respeto demuestra amor en un lenguaje que resuena profundamente en la mayoría de los maridos y refuerza vuestro vínculo.