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6 trucos furtivos que utilizan los narcisistas para ganar todas las discusiones

6 trucos furtivos que utilizan los narcisistas para ganar todas las discusiones

¿Alguna vez te has sentido atrapado en una discusión en la que, digas lo que digas, la otra persona le da la vuelta a las cosas? Las discusiones con narcisistas son como caminar por un laberinto sin salida. Utilizan tácticas de manipulación inteligentes que te dejan confuso, dudando de ti mismo y preguntándote cómo has acabado disculpándote cuando ellos estaban claramente equivocados. Comprender estas tácticas puede ayudarte a reconocer cuándo te están manipulando y a proteger tu salud mental.

1. Luz de gas: Hacerte cuestionar la realidad

“Eso nunca ocurrió. Te lo estás inventando otra vez” Los narcisistas destacan en el gaslighting: niegan deliberadamente tus experiencias y recuerdos hasta que dudas de tu propia cordura. Afirmarán con seguridad que nunca dijeron algo que oíste claramente, o insistirán en que un suceso ocurrió de forma distinta a como lo recuerdas.

Con el tiempo, esta constante tergiversación de la realidad erosiona tu confianza en tu percepción. Empiezas a dudar de ti mismo antes de desafiarles. La confusión que crean funciona perfectamente a su favor.

Cuando estás ocupada cuestionando tu memoria y tu cordura, no puedes mantenerte firme en las discusiones. Esto da ventaja a los narcisistas y te hace sentir loca y dependiente de su versión de la realidad.

2. Proyección: Acusarte de sus defectos

¿Has pillado a un narcisista mintiendo? ¡Observa lo rápido que te acusará de ser deshonesto! La proyección es su mecanismo de defensa perfecto: toma sus propios rasgos y comportamientos negativos y te los atribuye a ti.

Un narcisista infiel se volverá obsesivamente celoso y te acusará de infidelidad. Uno que se siente inseguro afirmará que tú eres el inseguro. Esta táctica desvía brillantemente la atención de sus defectos, a la vez que te pone a la defensiva.

El latigazo emocional es desorientador. Entras en una discusión preparado para abordar su comportamiento, pero sales defendiéndote de acusaciones que en realidad lo describen a él. Es como luchar contra tu reflejo mientras el verdadero oponente se escabulle sin que te des cuenta.

3. Cambio de Culpa: Nunca es culpa suya

“Si no me hubieras enfadado tanto, no lo habría hecho” Los narcisistas son maestros en eludir responsabilidades. Cuando se les confronta por un comportamiento hiriente, enseguida te echan la culpa a ti, a las circunstancias o a cualquier otra persona disponible.

Sus acciones son siempre reacciones. Sus palabras hirientes fueron porque tú las provocaste. Sus promesas olvidadas ocurrieron porque no se lo recordaste adecuadamente. Este baile frustrante te hace sentir responsable de su comportamiento.

Muchas víctimas acaban dejando de sacar el tema. ¿Para qué molestarse si sabes que de algún modo te culparán? Esto crea el entorno perfecto para que los narcisistas continúen con su comportamiento sin rendir cuentas, mientras tú soportas la carga emocional de sus actos.

4. Triangulación: Involucrar a otros en el conflicto

“Todo el mundo está de acuerdo conmigo en esto” “Mi amigo cree que estás exagerando” A los narcisistas les encanta crear triángulos en las discusiones metiendo a terceros -a veces personas reales, a veces opiniones imaginarias- para reforzar su posición contra ti.

Afirmarán que vuestros amigos comunes se pusieron de su parte o harán referencia a “expertos” anónimos que supuestamente validan su punto de vista. Este consenso fabricado te hace sentir aislado y en inferioridad numérica, incluso en una discusión entre dos personas.

La genialidad de la triangulación es que a menudo es imposible de verificar. Puede que las personas mencionadas no existan, o que el narcisista les haya contado una historia totalmente distinta. En cualquier caso, te sientes solo y sin apoyo, lo que facilita que el narcisista domine la discusión.

5. Evasivas: Cerrar la comunicación

De repente, en medio de una discusión, se alejan, se niegan a hablar o te dan la callada por respuesta. No lo hacen porque necesiten espacio: es una maniobra de poder. Las evasivas te dejan colgado sin solución y te castigan por atreverte a desafiarles.

El silencio puede durar minutos, horas o incluso días. Te quedas repitiendo la discusión, preguntándote qué hiciste mal y cada vez más ansioso por restablecer la paz. Mientras tanto, ellos controlan por completo cuándo se reanuda la comunicación.

Muchas víctimas acaban disculpándose sólo para poner fin al doloroso silencio, aunque no hayan hecho nada malo. El narcisista aprende que puede ganar cualquier discusión simplemente retirándose, lo que crea un patrón en el que evitas sacar el tema por miedo a desencadenar otro cierre.

6. Ensalada de palabras: Confundirte con un discurso circular

¿Alguna vez has salido de una discusión mareado y confuso sobre lo que acaba de ocurrir? La ensalada de palabras -una mezcla desordenada de acusaciones, temas irrelevantes y razonamientos circulares- te deja mentalmente exhausto e incapaz de seguir la conversación.

Un narcisista puede empezar hablando de tu recado olvidado, y de repente sacar a colación algo de hace años, cuestionar tu salud mental, mencionar una queja que no tiene nada que ver, y volver al tema original con una queja distinta. Tu cabeza da vueltas intentando seguir el ritmo.

Este laberinto verbal sirve para algo: no puedes ganar una discusión que no puedes seguir. Al final, te rindes por pura fatiga mental, dejando que declaren la victoria mientras tú sigues intentando averiguar de qué iba realmente la discusión.