¿Te has sentido alguna vez atrapado en una conversación en la que alguien te hacía sentir mal contigo mismo, aunque no hubieras hecho nada malo? Los narcisistas son expertos en utilizar las palabras para controlar cómo te sientes, especialmente la culpa. Tergiversan tus emociones y te hacen cuestionar tus propios pensamientos y sentimientos. Comprender estas frases manipuladoras puede ayudarte a protegerte y a reconocer cuándo alguien intenta controlarte mediante la culpa.
1. Después de todo lo que he hecho por ti
A los narcisistas les encanta llevar un registro mental de todo lo que han hecho por ti. Cuando dicen esta frase, te están recordando favores pasados para hacerte sentir que les debes algo para siempre. Es una forma de hacerte sentir desagradecido, aunque se lo hayas agradecido muchas veces antes.
Esta táctica funciona porque te hace olvidar todas las cosas que has hecho por ellos. Quieren hacerte creer que la relación es unilateral y que siempre estás recibiendo. La verdad es que las relaciones sanas no llevan la cuenta así.
Cuando alguien se preocupa de verdad por ti, no te echa en cara la amabilidad del pasado. El amor verdadero no viene con ataduras ni con constantes recordatorios de deuda.
2. Eres demasiado emocional o exageras
Nada te hace dudar de ti misma más rápido que que te digan que tus sentimientos no importan. Los narcisistas utilizan esta frase para hacerte cuestionar tus propias respuestas emocionales. Quieren que creas que tus reacciones naturales ante un comportamiento hiriente son el problema, no sus acciones.
Al llamarte demasiado emocional, se quitan la culpa de encima. Tus sentimientos se convierten en el problema, en lugar de lo que ellos hicieron para provocar esos sentimientos. Esto te hace sentir avergonzada por tener emociones humanas normales.
Todo el mundo tiene derecho a tener sentimientos, y expresar dolor o rabia es perfectamente normal. Alguien que te respete de verdad escuchará tus preocupaciones en lugar de considerarlas reacciones exageradas.
3. Lo recuerdas mal o eso nunca ocurrió
La luz de gas es una de las herramientas más peligrosas del arsenal de un narcisista. Cuando te dicen que tu recuerdo es erróneo, intentan que dudes de tu propia mente. Esta frase te hace cuestionar lo que recuerdas claramente que ocurrió.
Con el tiempo, oír esto constantemente puede hacerte perder la confianza en tus propias percepciones. Puede que empieces a confiar en ellos para que te digan lo que es real y lo que no. Eso es exactamente lo que quieren: el control total sobre tu versión de la realidad.
Confía en tu memoria y en tus experiencias. Si alguien te dice con regularidad que cosas que recuerdas claramente nunca ocurrieron, es una señal de alarma importante. Tu realidad es válida.
4. ¿Por qué no puedes dejarlo pasar?
Cuando un narcisista te hace daño e intentas hablar de ello, suele responder con esta frase despectiva. No quieren asumir la responsabilidad de sus actos, así que hacen que parezca que tú eres el problema por sacar el tema. Tus preocupaciones legítimas se convierten en que eres incapaz de seguir adelante.
Esta frase te presiona para que abandones conversaciones importantes antes de que se resuelvan. Te hace sentir que estás siendo difícil o que guardas rencor, cuando en realidad sólo buscas una disculpa o comprensión. Una comunicación sana requiere resolver los problemas, no ignorarlos.
Tienes todo el derecho a abordar los problemas que te hieren. Barrer las cosas debajo de la alfombra sólo ayuda a la persona que causó el daño.
5. Si me quisieras de verdad, harías esto
El amor nunca debe utilizarse como arma o moneda de cambio. Los narcisistas dicen esto para manipularte y obligarte a hacer cosas que no quieres. Condicionan tu amor a que cumplas sus exigencias, y así no funcionan las relaciones auténticas.
Esta frase crea culpabilidad al sugerir que rechazar su petición significa que no te importa. Te pone en una situación imposible, en la que decir que no es como traicionar la relación. El amor auténtico respeta los límites y no obliga a cumplirlos mediante el chantaje emocional.
Alguien que te quiera de verdad entenderá cuando digas que no. No cuestionará tus sentimientos sólo porque tengas opiniones o límites diferentes. El amor sano es incondicional.
6. No me mereces
Los narcisistas creen que son mejores que los demás, y esta frase refleja ese pensamiento retorcido. Cuando dicen que no los mereces, intentan que te sientas inferior y afortunada por tenerlos. Está diseñada para bajar tu autoestima y hacer que te esfuerces más por complacerles.
Esta afirmación crea miedo a que puedas perderlos, lo que hace que sigas andando con pies de plomo. Empiezas a creer que tienes que ganarte su presencia en tu vida. La realidad es que las relaciones deben ser asociaciones entre iguales.
Mereces respeto, amabilidad y una atención genuina. Cualquiera que te haga sentir por debajo de él no te está tratando como la persona valiosa que eres. Nunca dejes que alguien te convenza de que te está haciendo un favor al estar contigo.
7. Todos piensan que exageras o que nadie te comprende
El aislamiento es una poderosa táctica de control. Cuando los narcisistas afirman que todo el mundo está de acuerdo con ellos sobre ti, intentan que te sientas solo y sin apoyo. Quieren que creas que el problema eres tú, no ellos, y que los demás también lo ven.
A menudo, en realidad no han hablado con nadie más sobre la situación. Incluso si lo han hecho, probablemente han tergiversado la historia para quedar bien. Esta frase te hace dudar de que alguien pueda creer tu versión de las cosas.
Tu verdad importa independientemente de lo que piensen los demás. Los verdaderos amigos y familiares escucharán tu punto de vista con la mente abierta. No dejes que nadie te convenza de que estás solo cuando no es así.
8. Aquí la víctima soy yo
Los narcisistas son maestros en dar la vuelta al guión y convertirse en la parte perjudicada. Incluso cuando es evidente que te han hecho daño, encontrarán la forma de decir que en realidad son ellos los que sufren. Esta táctica se llama DARVO: Negar, Atacar e Invertir a la Víctima y al Ofensor.
Cuando se hacen las víctimas, ignoran por completo tu dolor legítimo. En lugar de abordar lo que hicieron mal, la conversación se convierte en consolarles. Acabas pidiendo disculpas a la persona que te hizo daño, que es exactamente lo que ellos querían.
Presta atención a este patrón. Si alguien se convierte sistemáticamente en la víctima cada vez que expresas tu dolor, te está manipulando. Tu dolor merece ser reconocido, no ser eclipsado por un falso victimismo.
9. Eres egoísta o es imposible complacerte
Proyección es cuando alguien te acusa exactamente del mismo comportamiento del que es culpable. En realidad, los narcisistas son los egoístas, pero te llaman egoísta por tener necesidades o límites. Son imposibles de complacer, pero afirman que tú eres el difícil.
Esta acusación te hace sentir culpable por el cuidado básico de ti misma o por pedir lo que necesitas. Puede que empieces a ignorar tus propias necesidades para demostrar que no eres egoísta. Es una trampa peligrosa que te lleva a perderte por completo.
Tener límites y expresar las necesidades no es egoísta, es sano. Mereces que tus peticiones razonables sean escuchadas y respetadas. No dejes que nadie te haga sentir mal por cuidar de ti misma.
10. No es culpa mía o tú me obligaste a hacerlo
La responsabilidad es algo que los narcisistas evitan a toda costa. Cuando se enfrentan a sus acciones hirientes, inmediatamente te echan la culpa a ti o a circunstancias que escapan a su control. Se niegan a asumir su comportamiento y sus consecuencias.
Decir que les obligaste a hacer algo les exime de la responsabilidad de sus propias elecciones. Los adultos son responsables de sus actos, independientemente de lo que hagan o digan los demás. Culparte de su comportamiento es una manipulación destinada a hacerte sentir culpable de sus errores.
Todo el mundo comete errores, pero las personas maduras se disculpan e intentan hacerlo mejor. Alguien que nunca acepta su culpa y siempre culpa a los demás nunca cambiará. No puedes arreglar a alguien que no admite que está roto.

